Y el sin fin llego, con su olor a gato y sus movimientos afilados, silenciosamente frenéticos y aniñados, ojos que grandes ojos, suspiro...Shh, callo, por que el lenguaje me agobia, escribir con imagenes seria lo mas adecuado, pero esa historieta ya se bifurco y el sin sentido se desliza descaradamente en la pesadez de mis dedos autistas, nuestra memoria antropofaga es suficiente, latidos en secuencia, mutua complicidad de gestos invidentes, un invertebrado puzzle anacrónico de silencios con atípicas melodías rebotando en las paredes ausentes, sucedida por energía de ensueños, sentir el naufragio de la sangre recorriendo en hélices con dulce sinergia de sueños. Posibilidades de unidad disimil. Pura contracción